Luego de varias semanas trabajando sin mucha estructura, llegué a Quito ávida de organización.
Me gustan los cambios y ser mi propia jefa me da la oportunidad de darle un giro a mi forma de trabajar cuando lo considero necesario.
Creo que es muy importante tener una rutina, cualquiera que esta sea, pero también para alguien con mi personalidad es importante que las rutinas cambien un poco para “no caer en la rutina”
.
Ya estamos en Febrero!
Ya es febrero y yo sigo planificando para el 2010. A enero no lo vi mucho desde mi computador, ya que lo trabajé en noviembre y diciembre, así que tengo la sensación de estar empezando el año laboral.
Un tipo de actividad por día
Hace tiempo vi un hilo sobre este tipo de organización en el foro de Mom Masterminds, y pensé que podría funcionar para mi. Sin embargo, solo desde que regresé a Quito me dieron ganas de probarlo. Esta forma de organización consiste en asignar un tipo de actividad para cada día de la semana, con el fin de mantenerte enfocada y ser más productiva.
Ya estoy trabajando por días y me está yendo de película. Justamente me había propuesto en diciembre que este año buscaría formas de enfocarme más, para poder aumentar mis ingresos sin tener que incrementar las horas de trabajo. Aunque todavía me cuesta mantenerme en las actividades programadas, esta forma de organización me está ayudando muchísimo. Mi programa semanal algo así:
- Lunes: Contacto con mis lectores: Escribir a mis listas de noticias y responder comentarios en mis blogs.
- Martes: Organización: Aquí reviso mis estadísticas (no todas las semanas), hago cuentas, organizo papeles, planifico. Es increíble pero siempre hay cosas por organizar.
- Miércoles: Programar entradas para Familialibre.com
- Jueves: Programar entradas para este blog
- Viernes: Producto digital: Este es el día en que pondré a punto un nuevo producto digital. No significa que cada semana pondré un nuevo producto a la venta, si no que iré avanzando en el proyecto del momento.
- Sábado y Domingo: Generalmente estos días sí tengo algo de tiempo para trabajar, pero los he dejado libres para intercambiarlos con otros días cuando sea necesario.
* También tengo ciertas fechas asignadas para completar tareas que no me llevan tanto tiempo.
Ya te contaré cómo me va con esta forma de organizarme. Es bueno tener una estructura y ser flexible a partir de esta. Por ejemplo, yo tengo días en que no consigo trabajar nada de nada, por lo que tendré que delegar algo de trabajo (síííí!!!), o cambiar los pendientes para otro día.
Este sistema también me atrae porque cuando lo desee puedo hacer un cambio en las actividades de cada día, manteniéndolas iguales pero en diferente orden y rompiendo así con la famosa rutina, que quiero pero no quiero tener.
Entradas Relacionadas:






