Admito que ver llena la bandeja de entrada de mi correo es algo que me perturba.
No otra veeeeez!!!!
Mi bandeja de entrada ideal es una con un máximo de 5 emails pendientes, o mejor aún, una vacía.
Ya quedaron muy atrás los días en que revisaba mi correo y no tenía mensajes, y creo que pasaron para todos.
Cuando la veo llena, tengo dos alternativas:
1. Ponerme a responder, borrar, ignorar, enviar al filtro de spam y limpiar la bandeja
2. Acobardarme, cerrar el programa y ponerme a hacer otra cosa
Al regreso de mi viaje por San Antonio, luego de una semana sin Internet, encontré mi bandeja de entrada imposible de manejar. Respondí algunos correos, borré otros, pero al final tomé la opción 2: el tema sigue pendiente.
Y Ahora Lo Bueno
Lo bueno es que en estos días de ignorar mis mensajes he hecho cosas muy productivas: Puse en marcha mi página web personal, creé este blog, programé entradas futuras, leí información pendiente.
Estoy más satisfecha que si me hubiese puesto a atender todos esos mensajes.
Esto me recuerda un punto importante al trabajar desde casa: dar prioridad a lo que más nos gusta y nos es más productivo.
Ya encontraré un momento cuando no me sienta muy productiva para ponerme limpiar esa bandeja de entrada.
Has identificado ya lo que disfrutas haciendo y lo que te resulta productivo?
Entradas Relacionadas:







Ya la vacié anoche. Me siento ligera
[Responde a este comentario]